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Inducción de la Ovulación e Hiperestimulación Ovárica Controlada

foto-cono-infoEste tratamiento se sugiere para las parejas en donde, después del estudio completo de infertilidad se ha encontrado que:

  1. No ovulan adecuadamente, por lo que requiere inducción de este procedimiento para poder embarazarse.
  2. Ovulan adecuadamente y no se ha encontrado ninguna otra causa de infertilidad, todo lo demás es normal y no han recibido tratamientos previos. La experiencia médica ha demostrado que en este grupo de pacientes el administrar medicamentos que incrementen el número de ovulaciones al mes, aumenta las posibilidades de embarazo siempre y cuando sea bien vigilada y administrada la medicación. Lo anterior se denomina hiperestimulación ovárica controlada. Como ambos métodos comparten características de seguimiento y control, vamos a describirlos en forma conjunta.

Existen diversos medicamentos que van desde aquellos que son tomados por vía oral hasta ampolletas subcutáneas para inducir la ovulación. Es muy probable que si su diagnóstico de anovulación sea de causa poco definida, iniciar con las ampolletas sea un paso más práctico. Si usted tiene un Síndrome de Ovario Poliquístico o una patología similar, es probable que sea conveniente empezar con inductores por vía oral. Cualquiera que sea el caso, nosotros lo comentaremos con usted en la consulta, para poder juntos tomar una decisión. Estos tratamientos requieren un seguimiento adecuado ya que si este no es llevado a cabo, puede haber complicaciones del mismo, como sería un embarazo de alto orden fetal (3 o más fetos) o un síndrome de hiperestimulación de los ovarios, en donde hay problemas de crecimiento excesivo de los mismos, trastornos hídricos, renales, etc. que deben ser evitados. Este seguimiento se basa en la realización de ultrasonidos cada tres o cuatro días, para ir midiendo el tamaño de los folículos del ovario. Los folículos son estructuras anatómicas que se encuentran en el ovario y dentro de ellos están los óvulos. Se ha estimado que una mujer en edad reproductiva tiene más de cien mil folículos y por lo tanto de óvulos de los cuales sólo usa uno cada mes. Se sabe que el tamaño de los folículos se relaciona con la maduréz de un óvulo, este último no se puede ver en el ultrasonido porque es microscópico, pero su maduréz se infiere a través de la medición del folículo el cual, para contener un óvulo maduro, listo para ser fertilizado debe medir 17 o más milímetros. Cuando una mujer inicia su ciclo menstrual, en el ultrasonido se pueden observar varios folículos de 2 a 5 milímetros y se van midiendo hasta que alcancen los 17, momento en el que ya puede ser liberado (salir) del folículo para ser fertilizado. El objetivo del ultrasonido es ver si la dosis de medicamento para producir la ovulación es la adecuada, al ver si los folículos están creciendo.

Con este método terapéutico las mujeres que no ovulan consiguen este propósito en el 100% y de estas se embarazó en general el 50%. Lo mismo puede ser dicho en relación de las pacientes con infertilidad sin causa que van a un procedimiento de hiperestimulación ovárica. Si en tres o máximo cuatro ciclos (depende de variables como la edad de la mujer y la respuesta al tratamiento) no se logra el embarazo, hay que ofrecer otra alternativa.